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terça-feira, 2 de janeiro de 2018

Facebook: uma equipe secreta manipula a opinião pública

Cada vez mais, são levantadas suspeitas sobre as informações veiculadas nas redes sociais. Equipes de profissionais, robôs, programas especiais..., uma série de instrumentos estariam sendo colocados em ação para criar um imaginário social a favor ou contra determinados temas ou pessoas.
O artigo, em espanhol, de Shelley Kasli, que trazemos para o nosso blog, é mais uma contribuição para aclarar esse tema, que de polêmico, não falta nada.
Ao final da leitura, se desejarem, deixe seus comentários


Por Shelley Kasli, publicado originalmente no Great Game India (India)

¿Qué pueden tener en común la AfD (Alternativa para Alemania), el presidente de Filipinas Rodrigo Duterte, el presidente argentino Mauricio Macri, el primer ministro indio Narendra Modi, el Partido Nacional Escocés y el presidente estadounidense Donald Trump? Todos basaron sus campañas electorales en los consejos de Mark Zuckerberg. Tomando el caso de las elecciones en la India, Shelley Kasli revela cómo Facebook manipula los procesos democráticos. 

Un reciente artículo de Bloomberg ha revelado de qué manera un grupo secreto de Facebook permitió crear un ejército de troles [1] a favor de gobiernos, incluyendo en la India, como medio de propaganda tendiente a manipular las elecciones [2].
Bajo la luz de los proyectores debido al papel que ha desempeñado Facebook como plataforma de propaganda política, el cofundador de esa empresa, Mark Zuckerberg, ha respondido que su misión va más allá de las diferencias entre partidos políticos.
Pero la realidad es que Facebook no es un simple espectador en materia de política. Lo que no dice Zuckerberg es que su compañía colabora activamente con partidos y dirigentes, incluyendo a los que utilizan esa plataforma para contrarrestar la oposición –a veces con ayuda de numerosos troles que propagan información falseada («fake news») e ideologías extremistas [3].
Ese trabajo es realizado desde Washington por un equipo de Facebook extremadamente discreto, especializado en temas de política global y encabezado por Katie Harbath, la ex estratega numérica del grupo republicano que trabajó en 2008 en la campaña presidencial del ex alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani. Katie Harbath también trabajó en las elecciones realizadas en la India en 2014.
Han pasado 3 años desde que Facebook contrató a Katie Herbath para dirigir ese grupo secreto. En esos 3 años, su equipo ha viajado por todo el mundo, incluyendo la India, y ha ayudado a ciertos dirigentes políticos, poniendo a su disposición las poderosas herramientas numéricas de la compañía, bajo la forma de un verdadero ejército de troles, con fines de propaganda.
En la India, y en muchos otros países, los empleados de ese grupo han ejercido de hecho funciones de agentes de campañas electorales. Y después de la elección del candidato, la compañía ha supervisado funcionarios o proporcionado ayuda técnica en materia de difusión numérica en encuentros oficiales entre jefes de Estados.
En Estados Unidos, empleados de ese equipo trabajaron en el terreno durante la campaña de Donald Trump. En la India, Facebook favoreció la presencia en la red del primer ministro Narendra Modi, quien hoy cuenta con más seguidores en Facebook que cualquier otro dirigente político del mundo.
Durante los mítines de campaña hay miembros del equipo de Katie Harbath junto a responsables comerciales del sector publicitario de Facebook cuyo papel consiste en ayudar a la compañía a sacar provecho financiero de la atención que las elecciones suscitan en las masas. Esos especialistas enseñan a políticos y dirigentes cómo crear una página de Facebook para su campaña –página que autentifican con una marca azul–, cómo optimizar el uso de videos para atraer a la gente y cómo seleccionar eslóganes publicitarios. Al resultar electos esos candidatos, su colaboración con Facebook permite a la compañía extender aún más su propia influencia política y mejorar sus posibilidades de evadir las leyes.
El problema se acentúa cuando Facebook se erige antidemocráticamente en pilar de la democracia. Freedom House, una seudo ONG con sede en Washington, que milita por la democracia en todo el mundo [4], reportó en noviembre de 2017 que un número creciente de Estados «manipulan las redes sociales para socavar las bases de la democracia» [5]. Eso se traduce en campañas de difamación, de acoso o de propaganda, campañas que el gobierno respalda discretamente para imponer su versión de los hechos, silenciar la disidencia y reforzar el poder.
Facebook abrió su primera oficina en Washington en 2007. La elección presidencial del año siguiente marcó el surgimiento del primer «presidente Facebook» en la persona de Barack Obama, quien –con ayuda de la plataforma– logró llevar su mensaje a millones de votantes durante las semanas que antecedieron la elección. La cantidad de usuarios de Facebook creció de forma exponencial con los acontecimientos de las «primaveras árabes» que sacudieron el Medio Oriente en 2010 y 2011, poniendo de relieve la enorme influencia que la plataforma ejerce sobre la democracia.
Durante el periodo en que Facebook escogió a Katie Harbath, la ex partidaria de Giuliani, para dirigir su grupo político, las elecciones se convertían en un tema constante en las redes sociales. Facebook comenzó a implicarse poco a poco en procesos electorales en todas partes del mundo.
Facebook se asoció a varios de los partidos políticos más controvertidos del mundo, mientras pisoteaba el principio mismo de la transparencia. Desde 2011, la compañía está reclamando a la Comisión Electoral de Estados Unidos que le otorgue una dispensa para la ley que exige transparencia en todo lo concerniente a la promoción de un partido político, lo cual le habría evitado la crisis que ahora enfrenta sobre los gastos publicitarios rusos relacionados con las elecciones de 2016.
Las relaciones entre la compañía y los gobiernos siguen siendo complicadas. La Unión Europea ha cuestionado a Facebook por haber permitido que el islamismo radical prospera a través de su red. La compañía acaba precisamente de publicar su informe de transparencia, donde explica que entregará a los gobiernos datos sobre sus usuarios sólo si el pedido está legalmente justificado. De no ser así, Facebook no vacilará en recurrir a la justicia [6].
Ejércitos de troles en la India
El mercado indio es sin dudas el más beneficioso para Facebook en este momento, por encima del estadounidense. En la India, la cantidad de usuarios crece dos veces más rápido, sin entrar a mencionar los 200 millones de indios que utilizan la mensajería WhatsApp, mucho más que en cualquier otro país del mundo.
En la época de las elecciones indias de 2014, Facebook ya había trabajado durante meses en otras campañas. Narendra Modi aprovechó a fondo el respaldo de Facebook y de WhatsApp para reclutar voluntarios que a su vez extendieron el mensaje a través de las redes sociales. A partir de la elección de Modi como primer ministro de la India, la cantidad de suscritos aumentó en 43 millones, dos veces más que en el caso de Trump.
En las semanas posteriores a la elección de Modi, Zuckerberg y la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, viajaron los dos a la India para desarrollar un controvertido proyecto de internet gratuito, que tuvo que ser abandonado debido a las enérgicas protestas que suscitó. Katie Harbath y su equipo también fueron a la India para impartir encuentros de formación en los que participaron más de 6 000 altos funcionarios.
A medida que aumentaba la influencia de Modi en las redes sociales, sus seguidores iniciaron una campaña de acoso contra sus rivales políticos en Facebook y WhatsApp. La India se convirtió en un nodo de desinformación, incluso con propagación de información falsa que provocó motines en los que murieron varias personas. El país se hizo además extremadamente peligroso para los partidos de oposición y los periodistas.
Pero Modi y el Partido Popular Indio (Bharatiya Janata Party, BJP) no fueron los únicos en utilizar los servicios que Facebook propone. La compañía pretende poner las mismas herramientas y servicios a la disposición de todos los candidatos, sin importar su orientación política, así como de grupos poco conocidos de la sociedad civil.
Lo interesante es que el propio Mark Zukerberg quiere ser presidente de Estados Unidos y ya contrató a David Plouffe –consejero de campaña de Barack Obama en 2008– y a Ken Mehlman –consejero de campaña de George Bush hijo en 2004. Actualmente está trabajando con Amy Dudley –ex consejera del senador Tim Kaine–, con Ben LaBolt –ex encargado de prensa de Barack Obama– y con Joel Benenson –consejero de campaña de Hillary Clinton en 2016 [7].
Facebook manipula las emociones
Un estudio publicado en 2014 bajo el título Evidencia experimental de un fenómeno de contagio emocional a gran escala a través de las redes sociales [8] analizó la proporción entre los mensajes positivos y negativos vistos por 689 000 usuarios de Facebook. El experimento, realizado entre el 11 y el 18 de enero de 2012, trató de identificar efectos de contagio emocional que modificaban el peso emocional de las informaciones enviadas a los usuarios. Los investigadores concluyen que por primera vez hallaron «la prueba de que las emociones pueden propagarse a través de una red informática, [aunque] los efectos vinculados a esas manipulaciones son limitados».
Este estudio fue criticado tanto por sus bases éticas como por la metodología utilizada. Ante la intensificación de la polémica, uno de los principales instigadores de esa investigación y miembro del equipo responsable de los datos de Facebook, Adam Kramer, defendió el estudio en un comunicado de la compañía [9]. Días después, la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, emitió una declaración [10], durante su estancia en la India. En una actividad organizada en Nueva Delhi por la Cámara de Comercio, Sheril Sandberg declaró: «Este estudio se realizó en el marco de las investigaciones que las empresas desarrollan para poner a prueba diferentes productos, ni más ni menos. La comunicación al respecto fue muy mala y nos excusamos por ello. No quisimos contrariarlos a ustedes.»
¿Para qué nuevo producto revolucionario realizó Facebook experimentos sicológicos tendientes a manipular las emociones de sus usuarios? Esos productos revolucionarios son los ejércitos de troles numéricos utilizados con fines propagandísticos que difunden fake news (información falsa) para ayudar a sus clientes durante las elecciones.
Poco después, el 3 de julio de 2014, USA Today reporta que el grupo EPIC, defensor del respeto a la vida privada del ciudadano, presentó a la Comisión Federal del Comercio una denuncia oficial donde estipula que Facebook violó la ley al realizar una investigación sobre las emociones de sus usuarios sin consentimiento de estos últimos, y sin tomarse siquiera el trabajo de informarlos al respecto [11].
EPIC señala en su denuncia que Facebook engañó a sus usuarios al realizar en secreto un experimento sicológico sobre sus emociones:
«En el momento del experimento, Facebook no expuso en su política sobre el uso de los datos que las informaciones sobre sus usuarios se utilizarían con fines experimentales. Facebook también omitió informar a sus usuarios que esas informaciones serían puestas a disposición de los investigadores.»
La mayoría de los conejillos de Indias utilizados en esos experimentos de manipulación de las emociones eran ciudadanos de la India [12].
La mayoría de nosotros no prestamos verdadera atención a lo que se divulga a través de las redes sociales y la mayor parte de lo que en ellas aparece es más bien inofensivo. Al menos eso parece a primera vista.
La realidad es que lo que se pone en internet tiene un impacto aterrador. Según una investigación conjunta del Laboratorio Nacional del Noroeste del Pacífico y la Universidad de Washington, el contenido de lo que se pone en las redes sociales puede ser utilizado por un programa informático para predecir acontecimientos futuros –quizás incluso para predecir quién será el próximo primer ministro de la India.
En un trabajo que acaba de publicar ArXiv [13], un equipo de investigadores descubrió que las redes sociales pueden ser utilizadas para «detectar y predecir acontecimientos en el mundo real» [14]. Analizando Twitter es posible predecir con precisión desórdenes sociales, por ejemplo, cuando las personas utilizan ciertos hashtags para intercambiar sobre determinados problemas, antes de que la cólera acabe propagándose en el mundo real.
El ejemplo más conocido de ese fenómeno tuvo lugar durante las «primaveras árabes», cuando evidentes señales de protestas y de levantamientos inminentes aparecieron en la red antes de que la gente se lanzara a la calle.
Pero también puede ser lo contrario: las redes sociales pueden generar la cólera que, luego de alcanzar un grado óptimo, puede ser encauzada para provocar acontecimientos en la vida real, como puede comprobarse en la India desde hace al menos 2 años, incluso con casos de linchamientos colectivos.
El funcionamiento de la industria del «fake news» en la India
En la India ha surgido una gigantesca industria de la desinformación o «fake news», cuya influencia es muy superior al discurso político tradicional y que, a falta de control, puede llegar a convertirse en un problema de seguridad, como sucedió con las «primaveras árabes». En momentos en que está en su apogeo el debate sobre los linchamientos, es necesario que se entienda que ese tipo de incidentes no se habría propagado tan rápidamente sin el acceso de la juventud a Facebook, Twitter, Youtube y otras redes sociales que permiten a esa industria de la desinformación generar y propagar los montajes de videos falsos y de «fake news». El fenómeno de los linchamientos, que apareció desde hace ya varios años, es una consecuencia directa de esa industria del «fake news» o desinformación, que pasa de las redes sociales al mundo real.
Esto toma otro cariz ahora que se ha revelado que Facebook y WhatsApp conspiraron con el establishment creando «un ejército de troles» con fines de propaganda numérica y engendrando explosiones de violencia en suelo indio. Esto es un caso típico de terrorismo. Hay que recordar que el terrorismo se define como «la utilización sistemática del terror o de la violencia por parte de un individuo o un grupo con fines políticos». En el caso que nos ocupa, ese terrorismo es obra de una compañía extranjera –Facebook– en suelo indio mediante una guerra numérica de (des)información. ¿Qué estamos esperando para reaccionar contra tales actos?
Durante las elecciones presidenciales estadounidenses hubo una campaña de «fake news» o desinformación. Esta fue parte de la campaña oficial, realizada a su vez con la colaboración de empresas tecnológicas, y se afirma que hasta los rusos utilizaron sus propias redes. Ese mismo método se utilizó también para orientar el debate sobre el Brexit. Mientras escribimos este artículo, esa enorme industria del «fake news» extiende sus tentáculos sobre la India. Numerosos deportistas de renombre, «celebrities», economistas y políticos ya han sido víctimas de la diseminación de contenidos falaces. Es una peligrosa tendencia que debería ser objeto de estrecha vigilancia por parte de nuestros servicios de inteligencia en aras de prevenir futuros desastres.
Veamos, en una breve explicación, cómo funciona todo eso. Se ponen en marcha numerosos sitios y portales web de diversa legitimidad y financiamiento. Se crean contenidos específicos para diversas categorías de personas, en función de la región donde viven, de su ideología, su edad, su religión… contenidos que se mezclan con una enorme cantidad de material erótico que disimula el objetivo verdadero. Ese contenido falaz se introduce después en la red social y en grupos específicos previamente identificados mediante herramientas de análisis desarrolladas por empresas tecnológicas. A medida que se propaga, esa información falsa va adquiriendo su propia dinámica y alguien –una celebridad, algún político o incluso un periodista– acaba repitiéndola. Lo que sucede entonces ya cae en el rango de la verdadera locura.
Ya sea a propósito o por ignorancia, los medios dominantes comienzan a propagar esas mentiras, dedicando la integralidad de sus revistas de prensa al análisis de esa información falsa o «fake new»… quién dice qué y por qué lo dice, bla bla bla, en vez de tratar de verificar la autenticidad de tales afirmaciones. Dado el carácter sensacional de esas falsedades, y también porque personas influyentes las repiten, esa visión falseada del mundo va a contaminar el mundo real. ¿Testigos? Las víctimas de linchamientos. Se llega así a un momento en que es casi imposible distinguir entre lo verdadero y lo falso, diferenciar el hecho de la ficción, con toda la sociedad radicalizándose en diferentes facciones que se oponen entre sí basándose en mentiras.
Facebook y las elecciones indias
En la época de las elecciones indias de 2014 apareció en la prensa un artículo sobre el tema «¿Puede Facebook influir en el resultado de la elección india?». El título revelaba la existencia de un verdadero iceberg. Si Facebook es capaz de modificar nuestras emociones y de hacernos votar… ¿qué más puede hacer? [15].
Asombrosamente, la Comisión Electoral India no encontró nada mejor que firmar un documento asociándose con Facebook para censar a los votantes durante el proceso electoral [16]. El doctor Nasim Zaidi, jefe de la Comisión Electoral India (ECI), declaró:
«Me siento feliz de anunciar que la Comisión Electoral India va a iniciar un procedimiento especial destinado a enrolar a los no votantes y, sobre todo, a quienes nunca han votado. Esto representa un paso adelante hacia la realización de la consigna de la ECI “Ni un ciudadano olvidado”. Como parte integrante de esta campaña, Facebook divulgará un recordatorio en diferentes dialectos indios para el momento de la elección, [recordatorio destinado] a todos los usuarios de Facebook de la India. Invito a todos los ciudadanos a que se inscriban y a votar, o sea a reconocer sus derechos y asumir sus deberes. Estoy convencido de que Facebook dará una nueva envergadura a la campaña de inscripción de electores iniciada por la Comisión y estimulará futuros votantes a participar en el proceso electoral y a convertirse en ciudadanos indios responsables.»
Las 17 agencias de inteligencia de Estados Unidos emitieron serias advertencias en cuanto al impacto de este fenómeno de desinformación sobre su proceso electoral y su sociedad. Según un centro de investigación en estadística, la mayoría de los estadounidenses –un espectacular 88%– piensa que la difusión de «fake news» perjudica su percepción de la realidad cotidiana [17].
Nosotros, en la India, nos dirigimos hacia un escenario aún más catastrófico. ¿Por qué? Porque, al revés de lo que sucede en la India, el gobierno de Estados Unidos y su comunidad de inteligencia exponen públicamente el problema y han trabajado en una solución ante esa amenaza. ¿Puede la India hacer lo mismo con Facebook metiendo sus narices en los asuntos internos del país?
Se crean todo tipo de comisiones, se programan audiencias senatoriales para aclarar este asunto y se establecen nuevos equipos para contrarrestar eficazmente esta amenaza contra la sociedad. Mientras se investiga el papel de Facebook en la elección presidencial estadounidense, se presta poca atención a cómo el equipo secreto de Facebook influyó en las elecciones indias.
A la luz de estas revelaciones habría que investigar detalladamente el impacto de Facebook en las elecciones indias. Es evidente que, para hacerlo, el gobierno tiene que empezar por reconocer la existencia de esa industria del «fake news» o de la desinformación para poder después actuar contra ella.
Junto a Facebook, American Microchip Inc. y la firma japonesa Renesas, contratados para piratear el código secreto EVM (banco de datos de usuarios) [18], también deberían ser objeto de una investigación por interferir en las elecciones indias todos los que han conspirado junto a esas empresas.
Tomar esta amenaza a la ligera sería un grave error.
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[1] En el lenguaje de los internautas un trol es alguien que se dedica a generar polémicas, generalmente con objetivos oscuros. En un foro puede tratarse de alguien cuyos mensajes provocan constantemente debates que desvirtúan el interés en determinado asunto o desvían la discusión hacia otra cosa.
[2] “How Facebook’s Political Unit Enables the Dark Art of Digital Propaganda”, Lauren Etter, Vernon Silver y Sarah Frier, Bloomberg, 21 de diciembre de 2017.
[3] “India’s Fake News Industry & Mob Lynchings”, Great Game India News, 6 de julio de 2017.
[4] «Freedom House: cuando la “libertad” no es más que un pretexto», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 3 de enero de 2005.
[5] “Freedom on the Net 2017. Manipulating Social Media to Undermine Democracy”, Freedom House, 14 de noviembre de 2017.
[6] “Facebook Transparency Report 2017”, Facebook, enero de 2017.
[7] «¿Será Mark Zuckerberg el próximo presidente de Estados Unidos?», Red Voltaire, 7 de agosto de 2017.
[8] “Experimental evidence of massive-scale emotional contagion through social networks”, Adam D. I. Kramer, Jamie E. Guillory y Jeffrey T. Hancock,Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNSA), Vol 111, #24, 17 de julio de 2014.
[9] “The Author of a Controversial Facebook Study Says He’s ‘Sorry’”, Stephanie Burnett, Time, 30 de junio de 2014.
[10] “Facebook still won’t say ’sorry’ for mind games experiment”, David Goldman, CNN, 2 de julio de 2014.
[11] “Privacy watchdog files complaint over Facebook study”, Jessica Guynn, USA Today, 3 de julio de 2014.
[12] “Facebook apologises for psychological experiments on users”, Samuel Gibbs, The Guardian, 2 de julio de 2014.
[13] ArXiv es un archivo online de trabajos que van a publicarse en diferentes sectores de las ciencias. Nota de la Red Voltaire.
[14] “Using Social Media To Predict the Future: A Systematic Literature Review”, Lawrence Phillips, Chase Dowling, Kyle Shaffer, Nathan Hodas y Svitlana Volkova, ArXiv, 19 de junio de 2017.
[15] “If Facebook can tweak our emotions and make us vote, what else can it do?”, Charles Arthur, The Guardian, 30 de junio de 2014.
[17] “Many Americans Believe Fake News Is Sowing Confusion”, Michael Barthel, Amy Mitchell y Jesse Holcomb, Pew Research Center, 15 de diciembre de 2016.

[18] “Are Indian Elections Hacked By Foreign Companies?”, Shelley Kasli, Great Game India News, 17 de diciembre de 2017.

segunda-feira, 10 de julho de 2017

Pesquisa avalia credibilidade popular da imprensa

Coletiva no Senado; Foto de Chico Sant'Anna
Segundo a pesquisa, 60% dos brasileiros acreditam nas notícias que leem ou ouvem.


Publicado originalmente em O Estado de S.Paulo, em 10 de Julho de 2017

Levantamento realizado pelo Instituto Reuters para o Estudo do Jornalismo, vinculado à universidade inglesa de Oxford, revela que os cidadãos continuam confiando nos meios de comunicação para se manterem informados. 
Intitulada Relatório de Jornalismo Digital 2017, a pesquisa também mostra que o Brasil é um dos países em que essa confiança é mais acentuada. 
Segundo ela, 60% dos brasileiros entrevistados afirmaram que acreditam nas notícias que leem ou ouvem e que reconhecem a responsabilidade das empresas na filtragem das informações que veiculam.

Ao todo, foram entrevistadas mais de 70 mil pessoas, num total de 36 países. A média de confiança nos meios de comunicação entre os países pesquisados foi de 43%. O país em que o nível de confiança é mais alto é a Finlândia, com 62%, seguido pelo Brasil. Os índices de confiança também são expressivos em Portugal, Polônia e Holanda. Nos Estados Unidos, o índice é de 38%. Entre os países em desenvolvimento, a Coreia do Sul é o que registra um dos índices mais baixos, de 23%.

A tendência é de crescimento dos níveis de confiança. Levantamento realizado no ano passado com mais de 33 mil pessoas de 28 países, pela consultoria americana de relações públicas Edelman, mostrou que a confiança cresceu globalmente de 45%, em 2015, para 47%, em 2016. Esse foi o índice mais alto desde a eclosão da crise financeira de 2007-2008, quando 380 bancos de pequeno e médio portes quebraram e grandes instituições, como o Lehman Brothers, faliram. No Brasil, o índice pulou de 51% para 54%, entre 2015 e 2016.

Alertando para os efeitos das novas tecnologias sobre a qualidade da informação, a pesquisa mostra que 40% dos entrevistados consideram que as empresas de comunicação estão no caminho certo, criando blogs especializados para investigar a veracidade das notícias publicadas na internet. Revela, igualmente, o impacto negativo da proliferação de mensagens caluniosas e de notícias falsas - as chamadas fake news - nas redes sociais. Segundo a pesquisa, os aplicativos que têm ganhado mais espaço são os que permitem comunicação mais privada, como o WhatsApp. Já os aplicativos que utilizam algoritmos para definir quais informações terão maior visibilidade, como o Facebook, têm perdido espaço.

quarta-feira, 23 de abril de 2014

Governo perde batalha da comunicação

Lula e Dilma foram incompetentes no plano da comunicação.
Não perceberam que como 
representantes dos trabalhadores,
encabeçando 
a ideologia do PT, o Partido dos Trabalhadores, 
teriam pela frente os representantes do capital,
ideologicamene adversários históricos, empenhados, com as
armas do poder midiático conservador, em destrui-los.
Na Nova República, esse poder midiático,
oligopolizado, dominado pelo sistema financeiro,
fez e desfez durante a Nova República, depois da queda da
ditadura militar. Primeiro, manobraram, para colocar no poder um
homem da oligarquia udenista, Sarney; depois, puseram lá um
playboy nordestino, caçador de marajás, Collor; em seguida,
articularam um marxista de araque, FHC; na sequência, tiveram
que conviver com um representante dos trabalhadores,
legítimo, talhado para dar a volta na história, Lula; finalmente,
foram obrigados a enfrentar, com a  emergência, depois de Lula,
do ponto de vista do trabalho no comando do governo, sob
orientação de ex-guerrilheira de esquerda, que ajudou a
combater a ditadura militar, dispondo-se, como presidenta,
a ir adiante nas teses getulistas, nacionalistas, mediante maior
intervenção do estado na economia. 

O poder midiático acabou perdendo a paciência com essa
tendência histórica, de o poder, no Brasil, estar sob comando
da tendência nacionalista, pregadora da melhor distribuição
da renda nacional.
Isso não interessa à direita ideológica, que partiu, na atual
sucessão presidencial, para o tudo ou nada, no plano do
exercício de um estilo fascista de comunicação, que realça,
apenas, o lado da notícia que interessa ao capital especulativo,
contrario ao nacionalismo.
O problema é que essa tendência ideológica nacionalista não
tem veículo de comunicação que joga com os pontos de vista
do trabalhador, como acontecia no tempo de Getúlio Vargas.
Os petistas não tiveram a competência de Gegê, para formar
opinião das massas, livrando-as da manipulação ideológica direitista.
Por isso, estão sem saber o que fazer, sujeitos a todos os tipos de
manipulação midiática que a direita utiliza, em sua especialidade de
produzir golpes políticos, como se estivesse praticando
democracia.
Lula e Dilma, até agora, foram incompetentes quando a
entender o que realmente representa o poder midiático em tempos
de crise capitalista.
Por César Fonseca, publicado originalmente no Independência Sul-americana.

Se o PT, se o ex-governo Lula e se o governo Dilma tivessem seguido a orientação de Getúlio Vargas no campo da comunicação…
Teriam em mãos instrumento de divulgação para o debate ideológico com os concorrentes, adversários do nacionalismo desenvolvimentista, favoráveis ao escancaramento da economia ao capital externo e às consequentes remessas de riqueza sem nenhum controle, como se isso fosse norma geral da economia, ao largo da participação do Estado no processo econômico, sabendo que este depende, essencialmente, da orientação estatal.
A luta política é, como disse Glauber Rocha, a luta ideológica.
A esquerda petista não entendeu que tem que entrar vigorosamente na Idade de Pompeia, jogando para valer contra seus adversários.
Lula, aos blogueiros, lamentou o leite derramado.
O que fez Getúlio?
Criou a rádio nacional, a agência nacional e financiou o jornal Última hora, que se transformou no canal por meio do qual o pensamento crítico emergiu para combater o pensamento ortodoxo, importado, pela grande mídia capitalista, dos Estados Unidos, para propagar a desnacionalização econômica.
Getúlio não apostou todas as suas fichas na televisão, porque, no tempo dele, o rádio é que era o poder real da comunicação, dada, ainda, a insuficiência tecnológica para alavancar a tevê, naquele instante ofuscada pelo cinema.
Embora tenha sido combatido por Assis Chateaubriant, que, nos anos 50, lançara a TV Tupi, Getúlio, estrategicamente, deixou de lado a implantação da televisão, porque se sentia satisfeito, na sua comunicação com as massas, com o rádio, já que comprar uma tevê era coisa para rico.
No plano das ideias, Vargas percebeu a importância do jornal.
Por isso, colocou o dinheiro do Banco do Brasil para financiar empresário disposto a investir no nacionalismo econômico.
Um grande banqueiro, Walter Moreira Salles, criador do Unibanco, transformou-se em um dos principais acionistas do jornal, dirigido por Samuel Wainer.
A nata da intelectualidade escrevia e colaborava com o Última hora.
Desse modo, Getúlio criou um antídoto contra a grande mídia oligopolizada nos moldes em que hoje atuam no Brasil cerca de apenas seis famílias, no setor de jornalismo, totalmente, dependente dos grandes bancos, como seus principais anunciantes.
Como as atividades bancárias, no processo de financeirização econômica global neoliberal, passaram a multiplicar seu capital na pura agiotagem, a ideologia capitalista virou ideologia do agiota, enquanto o povo se transformou em escravo do capital bancário, da agiotagem.
Onde os intelectuais independentes, com visão crítica, vão escrever seus pontos de vista diante do avanço da especulação financeira que não tem limites?
No Globo? No Estadão? Na Folha? No Valor Econômico?
Há, há, há.
O Valor Econômico, a bíblia dos banqueiros,  é propriedade do Globo e da Folha, de modo que está tudo em casa.
Já o Estadão velho de guerra sempre, como O Globo e a Folha, alinha-se, completamente, com os agiotas, estando, segundo comentam as más línguas, ruim das pernas, financeiramente, dependendo, para sobreviver, do capital bancário.
O PT, Lula e Dilma ficaram com medo de estimular um novo Última Hora ou coisa parecida, levantando o argumento ingênuo de que haveria neutralidade da grande mídia nos embates ideológicos relativamente ao modo de governar petista.
Temeram, também, ser criticados por estarem atuando como poder midiático, puxando a sardinha para si mesmos etc.
Ora, de que vivem os meios de comunicação atuais, alinhados com o pensamento da direita neoliberal,  senão com uma larga margem de capital estatal, empréstimos de bancos públicos etc. e tal?
Por que financiar, apenas, a direita e não a esquerda, também?
Não estaria o próprio governo promovendo o exercício da liberdade de imprensa, ao promover as duas opiniões contrárias entre si, para delas obter o justo ensinamento, que a própria lei do jornalismo determina  na Academia, a de que se tem de ouvir os dois lados da notícia, visto que a realidade é dual – positivo-negativo; singular-plural; claro-escuro; cara-coroa, yin-yang, interagindo-se, dialeticamente, etc?
Mas, não, o governo do PT continuou seguindo a mesma orientação dos governos neorepublicanos de Sarney, Collor e FHC, de negar ao pensamento crítico do neoliberalismo as verbas públicas.
Repetiram, dessa forma, o  tempo da ditadura.
Ora, foram ou não foram tais verbas do tesouro, do povo, as que se destinaram, sofregamente, aos detentores do pensamento neoliberal, que, hoje, sufoca os petistas em geral e seus aliados na crítica ao neoliberalismo?
O neoliberalismo, como a crise mundial demonstrou, está falido, mas a opinião pública, por falta de um jornal popular e de uma tevê idem, não sabe de nada, porque nela não chega o ponto de vista oposto ao ponto de vista neoliberal.
Ouve-se, apenas, o samba de uma nota só, a nota da direita ideológica.
A estrutura de comunicação de massas no Brasil está totalmente nas mãos da direita ideológica, anti-nacionalista.
Dão as cartas os políticos conservadores, que receberam, de mão beijada, concessões generosas, para se alinharem ao pensamento neoliberal, dominante no Congresso, financiado pelos banqueiros.
Por essa razão, até agora, os governos Lula e Dilma não tiveram a defesa do Programa Bolsa Família como um projeto de desenvolvimento social nacionalista, mas como um artifício assistencialista, distribuidor de esmola para os mais pobres, a fim de que sejam estes utilizados como massa de manobra pelos petistas no Governo, a exemplo do que faziam os velhos coronéis da política.
O fato é que a burguesia comercial, industrial e agrária  brasileira só não se sucumbiu, ainda, ao capital externo, mediante políticas neoliberais, porque Lula e Dilma sustentam programas sociais distributivos de renda, que se transformaram, na crise capitalista global, em bombeadores do consumo, fortalecendo o mercado interno.
A renda disponível expressa no cartão de crédito do Bolsa Família, que beneficia 12 milhões de famílias, 70 milhões de consumidores, correspondentes a 70 milhões de quilos de alimentos por dia, fomentou, em diversas etapas da circulação de mercadorias, a agricultura, o comércio, a indústria, bombeando emprego, renda, consumo, arrecadação e investimentos.
Por que os candidatos à presidência da oposição, senador Aécio Neves, do PSDB, e ex-governador de Pernambuco, Eduardo Campos, do PSB, elegeram o Programa Bolsa Família como plataformas dos seus discursos de lançamento de suas campanhas, para tentar vencer a presidenta Dilma Rousseff, heim?
Mas, os petistas passaram batidos, sentindo-se envergonhados de lançarem um jornal de âmbito nacional para defender seu principal produto político!
Por que, incompetentes?
No momento, a grande mídia neoliberal vai conseguindo, sem enfrentar controvérsia, desestabilizar o governo na questão da compra, pela Petrobras, da refinaria belga de Pasadena.
Primeiro, a mídia conservadora anti-nacionalista alardeou os números falsos levantados pela oposição, sem que tivesse alguém para contestá-la.
Não se fez jornalismo, mas política, até que a presidenta da Petrobras, Graça Foster, anunciasse os números da empresa, que jogavam no chão os argumentos oposicionistas.
Agora, ela faz guerra de divisão nas hostes governistas, jogando personagens uns contra os outros, engrossando o caldo do golpe midiático contra a candidatura Dilma.
Mas, a grande mídia não deu para esse desmascaramento dos números o mesmo espaço que deu para alardear os números falsos.
A grande mídia nega o próprio jornalismo, ao não fornecer espaço semelhante para as duas versões do fato.
Quando se sabe que o grande magnata da mídia nacional, Roberto Marinho, conspirou contra a democracia, tentando eternizar generais no poder, para agradar os Estados Unidos, como comprovaram os telegramas de Lincoln Gordon, em 1964, ao Departamento de Estado americano, tudo, então, pode acontecer, especialmente, se o jornal dele não tem quem o contradiga.
Por isso, minha gente, não é novidade que a presidenta Dilma esteja perdendo de goleada a batalha da comunicação, enquanto vacila em encaminhar ao Congresso a Lei de Meios para democratizar o poder midiático no País.
Por isso, a  ideologia neoliberal está ganhando de goleada, porque seus propagandistas, na grande mídia, não encontram o contrapolo para questioná-los.
Por isso, o Estado é visto como estorvo e não como necessário regulador da ganância num país onde vigora a mais alta taxa de juro do mundo, e por aí vai.



quarta-feira, 3 de outubro de 2012

Opinião: Chávez e a mídia brasileira

Por Chico Barreira, no blog Fatos Novos, Novas Idéias.

A opinião pública (brasileiro médio) é diferente
da opinião publicada  pela grande mídia apátrida

Já disse várias vezes neste blog que os editoriais do Globo, do Estadão e da Folha poderiam ser assinados pela secretária de Estado Hillary Clinton. Os profissionais que produzem estes editoriais são pagos para nos fazer crer que a imprensa burguesa (do Capital) é a única livre, logo ela onde cada palavra e comprada a peso de ouro.
Por outro lado, os stalinistas desmoralizaram, ao longo do século passado, a Imprensa do Trabalhador, a que deveria ser símbolo de liberdade, ao utilizá-la com instrumento da ditadura.
Estamos, evidentemente, diante de um dilema. Dilema este agravado pelo fato de termos alimentado, durante décadas, a noção de que a Ditadura no Proletariado era uma inerência  da luta de trincheira contra o Capitalismo.
Não tenho a pretensão oferecer solução para esse impasse, mas ouso dizer que, embora de forma  empírica, o Movimento Chavista oferece um esboço de solução ao impor-se o princípio da disputa eleitoral e do respeito aos seus resultados.
A mídia burguesa  desconfia da “sinceridade institucional do chavismo”, mas não pode negar a evidência de que ele  submeteu-se, na última década, a inúmeros  desafios eleitorais e, mesmo derrotado em alguns, submeteu-se a seus resultados.
 Aliás, o único golpe de fato ocorrido na Venezuela, nos últimos dez anos, foi o praticado por partidos burgueses com apoio (intervenção grosseira em assuntos internos venezuelanos) por parte do Governo Bush.
Em outro artigo pretendo aprofundar um tema que corre em paralelo: quando no poder  os partidos reproduzem o grau de democracia interna que impõem aos seus militantes.
Seja como for, o chavismo se impõe, neste início de século, como o movimento socialista mais proficiente. Ele precisa ser mais apoiado e estudado com mais método pelos marxistas do Continente. 

quarta-feira, 16 de maio de 2012

Senado publica livro sobre opinião pública e o Legislativo

A Edições Técnicas do Senado Federal lançou a obra “O Legislativo Brasileiro: funcionamento, composição e opinião pública”.  O livro, com 177  páginas, reúne seis artigos acadêmicos que analisam, entre outros temas, a imagem do parlamento frente à opinião pública e à mídia impressa. Os períodos analisados variam entre os anos de 1987 e 2004.
“Os capítulos deste livro cobrem aspectos que vão desde os diagnósticos da popularidade de nossas instituições democráticas, medida nos resultados de pesquisas de opinião e na imagem do Senado
> retratada na mídia impressa, até investigações de como a estrutura do processo decisório tem afetado as trajetórias políticas dos nossos parlamentares – tanto em âmbito federal quanto estadual e municipal –
> inclusive no que se refere ao tema da fidelidade partidária, tão recorrente nos noticiários e nas propostas de reforma política”, resume no prefácio, o diretor da Secs. Para o secretário de Comunicação do Senado, Fernando Mesquita, a idéia é contribuir para a compreensão do funcionamento do sistema democrático e suas perspectivas.
A coletânea foi publicada pela Secretaria Especial de Publicações e Editoração, conhecida como Gráfica do Senado, e resulta de uma parceria entre o Interlegis – a Comunidade Virtual do Poder Legislativo - e o Centro de Estudos de Opinião Pública da Universidade de Campinas (Cesop/Unicamp).
Os autores são professores das universidades de Campinas (Unicamp), São Carlos (UFSCar), Minas Gerais (UFMG), Rio Grande do Sul (UFRGS) e do Instituto Universitário e de Pesquisas do Rio de Janeiro.  Por meio de estudos de caso, análise de conteúdo e comparações, eles abordam três temas principais: a composição e funcionamento dos legislativos em sistemas de âmbito estadual e local; a dinâmica das mudanças de partido; e a imagem do parlamento, como percebida pela opinião pública e como constituída pela mídia impressa.
Serão publicados 1000 exemplares, a serem distribuídos gratuitamente  para bibliotecas públicas de todo o país e vendidos pela livraria do Senado (www.senado.gov.br) por R$ 25,00.

quarta-feira, 14 de março de 2012

Livro sobre Opinião Pública disponível na rede

Enviado por Antonio Francisco Magnoni
O e-livro “Opinião Pública: Empowerment e Interfaces recém publicado por professores do Núcleo de Opinião Pública da Unesp de  Bauru está disponível gratuitamente na internet.
Para ler ou copiar o livro, clique aqui.
O tema Opinião Pública no Brasil ganha relevância a partir da década de 1990, no bojo do processo de transição democrática, quando a sociedade civil passa a ter protagonismo fundamental na construção da democracia no país, multiplicando as formas de expressão política, para além do sistema representativo.
Por outro lado o desenvolvimento da imprensa de grande difusão, que livre das amarras da censura do regime militar, pode construir um campo jornalístico relativamente autônomo, se tornando o grande responsável pela mediação política, contribuiu para a importância que a opinião pública passou a ter nos momentos cruciais de decisão política.
Institucionalizou-se uma nítida afinidade entre a política e as mídias tornando a política quase inteiramente mediada em todas as suas interações com a sociedade. Na tentativa de promover melhor suas ações políticas, o Estado se afirma como o Estado das Relações Públicas.
A breve descrição do contexto onde se desenvolve os estudos sobre Opinião Pública no Brasil aponta para as condições em que o seu conceito perdeu seu valor normativo, bem como o caráter sociológico e coletivista do seu conteúdo. A Opinião Pública passa a ser analisada pela ótica das sondagens, na perspectiva de que os seus resultados expressam a vontade popular nas demandas efetivas da população.

Os meios de comunicação de massa passam a ter um papel crucial no processo de opinião pública, representando e definindo-a perante os cidadãos, desafiando o ideal de opinião pública, crítica e reflexiva especialmente num contexto onde as Novas Tecnologias da Comunicação e da Informação renovam o papel da Opinião Pública ao interferir de forma efetiva nas transformações políticas e nos processos sociais decorrentes destas transformações.
O Núcleo de Opinião Pública da Unesp, através desta publicação, retoma a discussão sobre o valor normativo e o caráter social e coletivista da Opinião Pública que se perdeu nas análises contemporâneas sobre o tema, no país.
O Núcleo é um espaço de reflexão e investigação sobre Opinião Pública. Tem se dedicado a estimular o desenvolvimento de estudos desta questão, através do intercâmbio entre pesquisadores e acadêmicos, institutos comerciais e centros de pesquisa . Desde 2005, o núcleo publica anualmente os temas debatidos durante os seus encontros. O livro “Opinião Pública: Empowerment e Interfaces” é produto de seus debates no ano de 2011.
Opinião Pública, Empowerment e Interfaces.
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O texto ora apresentado procura oferecer ao leitor uma melhor compreensão do cenário atual dos estudos e pesquisas sobre Opinião Pública, no Brasil, e os desafios que esses estudos devem enfrentar, dando especial enfoque para as interfaces com outras áreas do conhecimento, para além da comunicação.
As temáticas básicas que articulam as diferentes contribuições dos artigos sobre o tema Opinião Pública são as várias conexões do tema com outras áreas do conhecimento e os novos formatos que o papel da opinião pública passou a ter a partir do começo do século XXI.
A primeira parte do livro tem como tema o Empowerment ou Empoderamento na tradução para o português,onde a opinião pública tem papel importante no desenvolvimento da capacidade crítica de reflexão e ação dos cidadãos, dotando-os de habilidades e capacidades que propiciem uma inserção mais efetiva no processo político.
A segunda parte procura dialogar com as Interfaces da Opinião Pública com outras áreas do conhecimento, trabalhando a relação interdisciplinar e abrindo o diálogo com os pesquisadores da área, buscando refinar e aprimorar as ferramentas analíticas, contribuindo para o avanço das pesquisas sobre o tema .
A publicação deste livro deve contribuir para a disseminação junto a um público mais amplo das diferentes questões implícitas nas pesquisas e análises sobre Opinião Pública